Fundación Pryconsa | Becas Soledad Cazorla Prieto
Obra social del Grupo Pryconsa, enfocada en educación, investigación, ayuda social y cultura
Alumnos Altas Capacidades, Refuerzo aprendizaje escolar, menores en situación de riesgo, Premios nacionales de Genética, investigación contra el cáncer, ayuda social ongs, ayuda humanitaria, cooperación internacional
977
page-template,page-template-full_width,page-template-full_width-php,page,page-id-977,page-child,parent-pageid-217,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-12.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.2,vc_responsive

Becas Soledad Cazorla Prieto

Ningún niño, ninguna niña, debería ver que su madre es agredida y asesinada dentro de su propia familia, en muchas ocasiones por su propio padre. No pudimos proteger a sus madres pero sí podemos prestar nuestro apoyo para que las consecuencias de la violencia no trunquen el futuro de los hijos y las hijas de las mujeres asesinadas. Son Palabras de la fiscal Soledad Cazorla Prieto antes de fallecer.

La Fundación mujeres y la familia de la Fiscal han creado un fondo para dotar unas becas que ayuden a hijos de víctimas de violencia de género a cubrir su periodo de estudios. La Fundación Pryconsa aporta una cantidad suficiente para cubrir 10 becas durante tres años hasta 2019.

Soledad Cazorla Prieto, fue la primera mujer Fiscal de Sala contra la Violencia sobre la Mujer, creada a través de la Ley Orgánica 1/2004 de medidas integrales contra la violencia de género. Desempeñó este cargo desde el año 2005 hasta su muerte en mayo de 2015, siendo responsable de constituir y dirigir la red de fiscales especialistas en violencia contra la mujer.

Defensora de la igualdad, y con un alto compromiso personal y profesional en la lucha contra la violencia de género, su carrera profesional estuvo estrechamente vinculada al desarrollo de esta ley en España, destacando su implicación en la necesidad de que el papel de la fiscalía contribuyera a un adecuado tratamiento de las mujeres víctimas en el proceso judicial y, en especial, en la necesidad de proteger a los niños y las niñas que tenían que convivir con la dura realidad de la violencia contra sus madres.

A lo largo de su carrera recibió diversos reconocimientos por su labor y su temprano fallecimiento, en la plenitud de su carrera profesional, también dio lugar a homenajes y reconocimientos póstumos a su trayectoria y el fundamental papel que jugó en la erradicación de la violencia contra las mujeres.