La hipótesis de partida fue la siguiente: EDUCAR Y CREAR son dos actividades del hombre con procesos de desarrollo que pueden ser considerados similares. En ambos casos se produce una búsqueda que conlleva un hallazgo que resulta ser la revelación de una realidad. Extrapolando ambas actividades podríamos llegar a decir que el artista al lograr plasmar en su obra un proceso de pensamiento complejo hace una ‘nueva realidad’ universal. En cambio, el que aprende incorpora a su experiencia una ‘nueva realidad’ personal.
Las experiencias prácticas que se han desarrollado han sido conducidas por artistas de la talla de Alicia Martín, César Martínez o Din Matamoro. También se ha contado con la valiosísima ayuda de otros creadores como Darío Basso, Juan Galdeano, Bernardí Roig, Marina Núñez, Juan Bordes o el compositor José Manuel López López a los que hemos pedido que reflexionen sobre distintos conceptos en torno a la hipótesis que manejamos. |
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